EL HORROR DEL AFUERA



Amigdalatrópolis, B. R. Yeager (Caja Negra, 2025)

Patricio Uribe


/1404e/ (Mar) 17:21:08 No. 1000689689

cómo se mata a alguien en sus sueños

Hipersueño: consumación de lo hiperreal, espacio impersonal, todas las voces pero siendo una voz ninguna, todos los rostros siendo uno solo, el rostro del vacío. Transcronológico, inconmensurable, absolutamente negativo.

Sueña en hipersueño. Cuando despierte, todo estará igual a como lo había dejado. Se levantará de la amniocentesis, sin importar cuántos años pasen desde el final de esta misma oración. Aún tendrá una vida por delante, pero en estado de hipersueño, solo soñará.

Un inconciente ya no individual ni colectivo, puro espacio abstracto de posibilidades infinitas. Vacío, pero un vacío potencial, inexistente, preservado y preservando de toda existencia. Clausurado. Una matriz.

Estos son los lugares donde podemos entregarnos a lo impensable, a lo que no nos atrevemos siquiera a imaginar.

Agorafobia: temor al afuera. Compulsión hacia la matriz. Computadora: matriz filtradora del afuera, conversión algorítmica del afuera en datos. Fuera de los datos, solo queda el vacío. Pero no el vacío del adentro: un espacio negativo que señala el afuera en su ausencia.

Violación y vacío. Todo lo humanamente imaginable. Todo visible a nivel celular. Tripas digitales y piel de porno.

Aniquilación del afuera. Violación. Destrucción. Reducción de la realidad a cero. Absorción del cero en la matriz. Tranquilidad momentánea. Instantánea. Y luego, de nuevo el temor al afuera. Repetir.

El lenguaje formó una fosa alrededor de nuestra comunidad. Palabras que se mantenían demasiado cercanas a la nada; rayones de símbolo.

No-lenguaje del hipersueño. Lenguaje que no solo opera al margen de toda referencia, que busca destruir toda referencia más allá de sí mismo. Lenguaje parasitario, viral, autorreplicante. Meme.

/1404e/ (Jue) 19:46:01 No 10006856176

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Somos el regreso al orden natural. Succionamos la energía de los débiles y los arruinamos para alimentar nuestra fuerza. Modificamos la realidad a nuestro antojo. Fácilmente podríamos decir que eso es “magia”.

Forzamiento de la realidad. Aniquilación. Extracción. Nutriendo la matriz. Protección contra el vacío a través del vacío. Pero el vacío es el afuera. Una superficie fisurada.

Su sentido de lugar, en términos espaciales y afectivos, se había vuelto extraño, apuntando hacia un territorio opaco y apocalíptico. Su lugar se había convertido en un espacio liminal, anfitrión de entidades maliciosas.

Extrañamiento: dislocación de lo habitual, momento de incertidumbre en el que se está en búsqueda de una nueva habituación. Apertura ocasional de la clausura de lo cotidiano.

Era como si en cualquier momento el plano de existencia que compartían fuera a colapsar, dándole forma a algo nuevo, algo extraño e irreversible.

Hiperextrañamiento: dislocación de toda habituación. Ningún fundamento, ninguna cotidianeidad en la que asentarse. Ninguna incertidumbre, solo horror frente al colapso de la realidad. Apertura hacia la nada, descenso infinito en el vacío. Sin fondo.

Era como un sopor, un sueño de líneas vacías y formas que se retorcían en la nada, infinita e indefinible.

Emergen los espectros desde el espacio colapsado. Brecha abierta, ingreso inevitable del afuera. Siempre estuvo el afuera. El vacío de la matriz era un falso vacío. No hay más vacío que el vacío del afuera. Implacable. Falso control sobre la realidad. No había nada que decidir, todo ya estaba decidido. Determinado.

Afuera hay una oscuridad empañada y sobrenatural. Una niebla púrpura que consume el oxígeno. Trozos de tierra que desaparecieron de esta dimensión y fueron reemplazados por espacio negativo.

El horror del afuera.

Sin pensamientos ni palabras. Disolución lenta.

/1404e/ (Jue) 19:12:59 No.31004531273

La singularidad no está en un punto, la singularidad lo contiene todo.

Horror desatado del afuera. Aceleración hacia el cero.

Deformación de la realidad.

Aniquilación de la realidad.

Autoaniquilación del hipersueño.

Vaciamiento del vacío al infinito.

Un espacio sin pensamiento ni respiración; sin maldad ni consideración. Un espacio perfecto y vacío, que lo encerraba en su mundo y en todo lo que alguna vez había sido parte de él.

El cero es inmenso.